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lunes, 12 de septiembre de 2011

Heartbeat 11

Título: Heartbeat
Autora: KamJi
Grupo: 2PM
Género: WAFF
Couple: Wooyoung / desconocida con parecido inesperado con la escritora xDDDD
Rating: +18 (primeros capítulos no pero... en fin xD)

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Pasaban los días y he de decir que mi relación con Wooyoung no estaba siendo como yo esperaba… no por él, Wooyoung era un cielo, pero el empeño que habían cogido tanto los chicos como Khun de no dejarnos a solas podía conmigo. Quedábamos a estudiar… mi primo Khun decidía que hacía demasiado calor en ese dormitorio nos abría la puerta de par en par, luego se tiraba toda la tarde pasando por delante de la puerta y miraba con disimulo. Junsu, Chansung, Junho y Taec por su parte estaban tremendamente molestos, parece que se estaban vengando por no obtener las fotos que me hicieron, pero la venganza era con Wooyoung ¡No conmigo! Estaba bastante cabreada en general y muy irritable, así que mientras estábamos en casa sentados todos viendo la TV tenía cara de cabreo profundo, solo con mirarlos, no nos habían dejado ir a dar un paseo juntos “a solas” y ahí estaba rodeada de mi grupo de protectores de la decencia. Exploté cabreada al verles tan animados.

-¡YA ESTÁ BIEN!- dije medio chillando y todos me miraron- ¿porqué no puedo quedarme a solas con él? Vamos ni que fuéramos un peligro con patas… no lo entiendo, tu te quedas a solas con tu novia Khun ¿yo no puedo con el mío?

-Ya, pero es diferente… tu eres más pequeña que yo… y bueno… existe el peligro… - dijo convencido.

-¿Peligro?- resoplé.

-Creo que es excesivo Khun- sentenció Taec- en realidad dudo mucho que hicieran algo más que darse un par de besos estando a solas, son demasiado pavisosos- le miré sorprendida.

-Sí- asintió Junsu- además mírala, es demasiado tierna para tener ciertos deseos sobre ella- le miré con cara de sorpresa.

-¿¿Cómo??

-Quiero decir que si fueras una chica… sexy, pues habría más problemas, pero eres adorable, yo desde luego no tengo esos pensamientos ¿y vosotros?- miró al resto y negaron con la cabeza.

-Me alegra saber eso- dijo Khun - pero creo que el peligro siempre anda por ahí… la gente tierna tiene también “relaciones”- le interrumpí en su discurso.

-¿No soy sexy?- dije molesta- ¿y vosotros que sabéis? Vuestro concepto de sexy se reduce a embutir a una tía en un traje de leopardo.

 Me levanté del sofá y me marché a la cocina cabreada como una mona, unos segundos después apareció Wooyoung por la puerta, se acercó a donde estaba yo enfurruñada perdida.

-No te enfades mujer.

-¿No soy sexy?- pregunté directamente sin esperar comentario alguno, él se sobresaltó ante aquella pregunta y se sonrojó ligeramente.

-Yo… Sun tu, tu eres…- entró Chansung en la cocina y le cortó.

-Eun Sun no te enfades mujer, dentro de unos años serás una mujer sexy y tendremos que callarnos la boca- me miré cabreada y entonces retrocedió en sus pasos- vale os dejo solos.

-Estoy cansada… ¿Por qué no me dejan estar contigo?- dije molesta.

-Sun, yo buscaré la manera- dijo acercándose a mi dejándome encerrada entre la encimera de la cocina y él- ahora si estamos solos- oímos un grito en el salón de Taec, diciendo algo ininteligible- bueno, casi… pero yo puedo ignorarlo si tu puedes- dijo con una sonrisa matadora, acercándose a mi con velocidad pasmosa y me comenzó a besar, como me gustaba su sabor y entonces la voz ahogada de mi primo sonó detrás de nosotros.

-¿Ves? PELIGRO… es una cocina… en las cocinas no se besa… no, no, imposible- agarró de la camiseta a Wooyoung tirando de él hacia el salón, fui detrás de ellos.

-Qué sepáis que os voy a odiar por mucho tiempo por esto- sentencié sentándome en el sofá cabreada Junsu iba a abrir la boca pero entonces le miré y no dijo nada- sea lo que sea que vayas a decir… mejor no lo digas, créeme.

Después de ese suceso, les iba preguntando a los chicos quienes eran sexys para ellos, mi orgullo estaba siendo herido, no me tenía por una persona sexy, pero no con el porcentaje de sexidez tan bajo, siempre decían que alguna chica esbelta de cabello largo les parecía sexy, la frase recurrente después de preguntar y recibir respuesta era mirar a Wooyoung y preguntarle “¿te parece ella sexy?” a lo que él omitía respuesta alguna, al menos era listo desde luego, pero no me daba ninguna pista sobre su concepto de chica sexy, parecía darle corte hablar sobre ello y yo le acosaba a preguntas.

Aquel día en el descanso de clase Wooyoung se levantó como un resorte en cuanto escuchó el timbre.

-¿A dónde vas?- dije con interés al verle levantarse de su asiento tan de golpe.

-Voy… voy a hacer un recado- dijo mientras se esfumaba delante de mi.

Ya que no iba a tener compañía, porque el resto de chicos estaban ocupados decidí ir a ver a Victoria, desde aquel día que fuimos de compras nos habíamos ido uniendo poco a poco, me alegraba tener una amigo mujer entre tanto maromazo.
Me acerqué a la clase y me asomé por la puerta, para mi sorpresa ella no estaba sola, Wooyoung hablaba con ella y con Sully la chica a la que no agradaba, ella le dedicaba una sonrisa amplia, la cara de él no podía verla, pero entonces vi como Victoria se dio cuenta de mi presencia, le dio un toquecito en el hombro a Wooyoung y señaló a la puerta, me sonrió como siempre lo hacía, él se dio la vuelta y me miró, le dijo algo a Victoria, se despidió de las dos y se acercó a mi.

-¿Qué haces aquí?- dijo preocupado.

-¿Y tu?- dije molesta-¿ese era el recado?- dije algo recelosa.

-Si pudiera contártelo ahora mismo lo haría pero créeme es mejor que de momento no lo sepas.

-Ah, perfecto, pues nada… no lo entiendo para nada…

-Lo entenderás, pero ahora no puedo- dijo con cara de lástima.

-A lo mejor cuando quieras contármelo yo no lo querré saber- dije mientras caminaba delante de él pasando del tema… aunque no pasara, estaba molesta… y sí, celosa, aquella chica… Sully, no me gustaba su sonrisa dedicada entera a él… no me había pasado nunca, el tener celos de alguien, pero realmente me ardían las manos y sentía ganas de pegar a alguien. Me senté en mi asiento sin mirar a mi derecha que era donde se encontraba el sentado, notaba que me miraba y cuando llegó el profesor intenté ignorarle todo lo que pude, hasta que una nota se posó en mi mesa.

<¿Estás celosa? No deberías…>

Le miré seria y escribí.

<Pues dime que hablabas con ellas, Victoria no me importa porque confío en ella… pero no me gusta ella, y yo a ella menos aún>

El me miró y luego miró al libro de texto ¿con que con esas estábamos? Tsk.

Así paso la semana de instituto, de morros con él, no es que me gustara estar así pero me desesperaba el hecho de que no me dijera el porque, así que llegó el Sábado y ahí estaba en casa aburrida y pensando en el como una estúpida, pensé en llamarle, pero el orgullo no me dejaba, así que me senté a ver la TV.
Sobre las siete de la tarde sonó el timbre de casa, me levanté del sofá con desgana, me había quedado medio dormida viendo una película un tanto mala.
Cuando abrí la puerta la cara sonriente de Wooyoung me despejó del todo.

-¿Tu que haces aquí?- dije sorprendida y adormilada.

-Vengo a verte- dijo mientras miraba el montón de bolsas que traía consigo- ¿puedo pasar?- asentí y le miré como dejaba las bolsas a un lado del sofá- bueno, pues ya podemos estar a solas- sentenció y me miró con una sonrisa en los labios- ¿no me das las gracias?.

-¿Por?- dije extrañada.

-¿De verdad piensas que tu primo te ha dejado sola en casa por arte de magia?- me miró serio- no… ahora es cuando te puedo contestar a tu pregunta- se quedó callado un segundo- planeaba con Victoria, para que se lo llevara- sonrió al ver mi cara de sorpresa-¿sigues cabreada?

-Yo… pues no… esto es un poco sorprendente la verdad ¿y esas bolsas?- dije señalando el bulto que había en el suelo.

-Eso es algo que de momento no vas a saber- me agarró de las manos y me arrastró al sofá para que me sentara- tu te vas a quedar aquí como una buena chica, mientras yo preparo la sorpresa de verdad.

-¿Sorpresa?- parecía tonta pero desde que había llegado el mi cerebro no funcionaba en condiciones-¿y no puedo ayudarte?

-Sun- se agachó para mirarme cerca y me agarró de las manos- te pierde la curiosidad ¿lo sabías?- asentí convencida- espera un poco anda bicho- me dio un beso en la nariz, el más tierno del universo.

-Jo… ahora que estamos solos… te vas- puse el puchero más adorable que tenía en mi repertorio, el sonrió una vez más y casi me deshago.

-Tu sabes mucho me parece a mi- dijo apartándome el pelo de la cara con un dedo y acercándose a mi nuevamente- me quedaría ahora mismo encantado aquí contigo, peeeeero, me parece que prefiero ver la cara de sorpresa cuando termine lo que he venido a hacer- le di un beso en los labios, esperando que no se marchara, respiró profundo- creo que me voy a ir antes de que rompa mis planes.

Se puso de pié y me dejó allí sola con mis ganas de seguirle o de que se quedara, me daba igual, pero estar simplemente con el. No se cuanto tiempo pasó pero al final bajó dando saltos por la escalera.

-Ya está- dijo con felicidad cogiéndome de la mano y arrastrándome escaleras arriba- vale, cierra los ojos- dijo con impaciencia- ciérralos!- dijo al verme con los ojos abiertos, los cerré y me arrastró unos pasos hacia mi habitación- ábrelos.

Cuando los abrí realmente me sorprendí, era mi dormitorio, pero no estaba igual, todo estaba lleno de farolillos con una luz suave, en el techo habían colgadas estrellas que relucían, la mesa de estudio estaba preparada para una cena, sin sillas, y en los platos había pétalos de flor de muchos colores, habían colocados trozos de tul escondiendo mi armario y la cama… realmente era precioso, la sonrisa me salió sin enviar la señal a mi boca.

-¿Te gusta?- dijo mirando mi cara, no sabía que decir, estaba sin palabras.
Me senté al lado de la mesa conmocionada ante aquella imagen.

-Es… esto es… no tengo palabras…- dije sin poder expresarme mejor, él se sentó a mi lado.

-Entonces te gusta ¿ves como era mejor esperar?- asentí mirando la habitación- eres una prisas… ¡ah! Luego tengo que calentar la cena, la dejé en la cocina ¿tienes hambre?.

-Ahora mismo no- estaba empezando a darme cuenta de toda la situación-¿Todo esto ha sido idea tuya?- él asintió contento y feliz- debería de pedirte disculpas…

-¿Exactamente porqué?- dijo con cara de sorpresa.

-Te regañé por esconderme las cosas… pero debí creerte cuando me dijiste que ya me enteraría- agaché la cabeza- además estaba celosa.

-¿De Victoria?- dijo más sorprendido aún.

-No, eso nunca, también estaba su amiga… es que, bueno Chansung me dijo un día que ella le parecía sexy… y como el resto no pensaba en mi de esa manera… bueno… es posible que sintiera algún deseo psicópata hacia ella- él comenzó a reírse a carcajadas.

-Mira que a veces puedes ser bruta- le miré apenada.

-Sí, bruta y nada sexy, ya lo se.

-Nadie dijo que tu no fueras sexy- dijo algo más serio.

-¿Nadie? Todos ellos- dije molesta- si te parecen pocos

-Pero ellos no saben nada…- dijo sonrojándose por la conversación- tu a veces puedes resultar muy sexy- se rascó la cabeza incómodo.

-¿Ah sí? Pues dime cuando porque vamos… - negué con la cabeza- no es necesario que me consueles, de verdad.

-Pues…- paró en seco, como pensando sus palabras- te ves sexy en muchas ocasiones- me le quedé mirando, estaba muy rojo.

-¿Por ejemplo?- dije esperando respuestas contundentes.

-Emmm… a ver- miró al techo nervioso.

-¿Lo ves? Nunca…- me cortó

-Cuando… cuando te muerdes el labio cuando algo te cuesta mucho esfuerzo, estás realmente sexy- dijo decidido, le miré sorprendida- cuando… bueno cuando te peinas el pelo con las manos dejando tu cuello al descubierto… también es sexy y… y cuando, cuando me miras a los ojos durante un largo rato… es sexy… y cuando estás en clase… y miras tu  libro, la curva de tu cuello es… malditamente sexy- dijo tragando saliva y mirando mi cuello- y creo que debería de parar esta conversación porque no se como puede terminar- dijo apartándose de mi un poco.

-¿Cómo puede terminar?- pregunté mientras me acercaba a el sabiendo perfectamente la respuesta, pero quería oírla.

-Eun Sun… te advierto que llegados a cierto punto no puedo prometer comportarme como un caballero- dijo mirándome a los ojos.

-¿Y sino quisiera que te comportaras como tal?- dije sin apartar mis ojos de los suyos, creo que la espera por estar a solas había sido demasiada, tenía demasiadas ganas de estar con el… con todo lo que eso significaba, él se acercó a la vez que yo lo hacía.

-¿Estás realmente segura de arriesgarte a probar mi fuerza de voluntad?- asentí mientras pasaba mis brazos por encima de sus hombros- créeme que ahora mismo es muy débil…- dijo acercando su cara a la mía y rozando mis labios con los suyos levemente… no se que concepto tendría él de ser sexy, pero ese ligero roce tenía todas las papeletas para serlo, le besé con ganas y el respondió a mi beso con las mismas ganas que yo, ¿fuerza de voluntad? Quien quería eso en estos instantes, sus labios eran demasiado sabrosos para querer alejarme de ellos, por nada del mundo, sus manos comenzaron a subir por mi espalda entre la camiseta y mi piel, no pude evitar acercarme a él todo lo que pude, necesitaba estar pegada a su cuerpo. Él me agarró como si de una muñeca se tratase, me elevó del suelo mientras yo me encaramaba a él con las piernas, me tumbó en la cama y entonces me miró a los ojos, aquellos ojos me hacían siempre temblar por dentro, pero en ese momento toda yo estaba temblando, por fuera y por dentro.

-¿Estás segura de querer esto?- dijo con las ganas y el deseo dibujada en la cara- podemos parar.

Claro que podíamos parar… pero no quería, le di un beso y le atraje hacia mi nuevamente, comencé a quitarle la camiseta y el hizo lo mismo conmigo, era la primera vez que alguien que no fuera mi madre me veía desnuda pero bajo su mirada todo parecía natural en ese momento, comenzó a acariciarme con ternura, realmente había perdido el control de mi propio cuerpo y llegó aquel momento… había oído decir que la primera vez dolía, pero debía de estar totalmente anestesiada por sus besos porque el dolor no aparecía por ningún lado, me miraba a los ojos todo el tiempo hasta que pronunció unas palabras entre gemidos <te amo> realmente podía haberme muerto en ese mismo instante y no lo hubiera notado, esa era y sería para mi la noche más hermosa de toda mi vida. Nos abrazamos al terminar mientras él me acariciaba el pelo, tenía razón mi primo Khun… los dos a solas teníamos peligro.

2 comentarios:

  1. AKLFJÑSDJKFÑAKSDFASDFASDFADSF MUELTAAAAAAAAAAAAAAAAA Tia, genialllll!!! Cada vez mejor, joer... Qué intensidad!! Esperando al lunes que viene *empieza a tachar en el calendario*

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  2. OMONA!!!!!!!!!! Sí que había peligro xD.
    Atte: Sofía Lee.

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